DNI – CLARÍN – Diciembre, 2013

8 (Acqua, 2013)“8 conduce al oyente hacia el centro del laberinto artístico del músico, a través de una obra sonora y estética planeada y dirigida por todo un equipo de diseñadores – Lucas López

La revista de diseño DNI, de Clarín, dedicó 3 páginas al trabajo realizado por Laura Varsky y Leandro Castelao en la edición del disco 8. Buenísimas imágenes, palabras de los diseñadores y reflexiones del autor de la nota (otro gran diseñador, Lucas López). Abajo de las imágenes van algunos extractos de la publicación.

La diseñadora Laura Varsky, a cargo de la dirección creativa y diseño, delineó con autoridad un sistema visual organizado que incluye ocho láminas ilustradas, en papeles y tintas especiales que se yuxtaponen. El proceso incluye el trabajo puntillista del diseñador e ilustrador Leandro Castelao, quien trabajó durante meses traduciendo la música a dibujos vectorizados, en un ida y vuelta perseverante en el proceso de diseño. “Nos hemos juntado muchas veces a cruzar partituras, analizar esquemas, a conversar acerca de los conceptos musicales que debía atravesar cada ilustración”, describe minucioso Marco Sanguinetti en la presentación del disco, poniendo en valor el dialogo de los encuentros creativos.

En el disco, a cada pieza musical le corresponde una ilustración que define la forma y el argumento sonoro de Sanguinetti. Son derivas sutiles que dejan ver objetos, ciudades, ventanas, ojos, flechas, relojes, barcos y poleas, además de aspectos melódicos y microauditivos traducidos en términos visuales como intensidad, repetición y ritmo. Con una notoria ausencia de textos, los fondos y las paletas oscuras le permiten a Castelao, -quien actualmente trabaja y reside en New York-, “contrastar y a su vez ocultar”, sin perder impacto ni energía en las notaciones musicales. Para las ilustraciones “no hubo fórmulas sino mas bien pequeños experimentos, sumado a intensas charlas con Marco y Laura”, según Castelao. Por momentos, los recursos gráficos pueden asociarse tanto a los ejercicios vanguardistas y representaciones musicales de Paul Klee, Fluxus y Cornelius Cardew como al método de scratching (el sonido repetitivo y obsesivo de la púa del DJ sobre el vinilo) y las pantallas de los actuales programas de sonido y composición. Sobre la contracara de cada lámina se encuentra la partitura para piano, -“un soporte visual, una interfaz”, según el crítico Gerald Venturi-, correspondiente a la pieza ilustrada que, por sus medidas formales, alcanzan su máxima expresión en las láminas del vinilo. Allí, las suma de las partes logran sentido a través de su escala. Según define el músico, de forma casi esotérica, “es un conjunto de ocho temas con ocho ilustraciones, que cuentan historias e invocan a la unión perceptual entre imagen y sonido.”

Según recopila Laura Varsky, “hace un tiempo fui a ver un show de Marco. Algo muy íntimo y relajado. Hundida en un sillón medio destartalado pero muy cómodo me dejé llevar por la música y varias imágenes aparecieron en mi cabeza. Eran fragmentos de las ilustraciones de mi amigo y colega Leandro Castelao. Improvisaciones fragmentadas, geometrías absurdas, contrastes cromáticos, ritmos casi desquiciados. Había mucho en común entre esos dos mundos (Sanguinetti/Castelao; música/dibujo) que chocaron en mi cabeza. Me dije ‘si algún día se concreta la idea de diseñar un disco para Marco, sin dudas, tengo que convocar a Leandro’. Todo el resto fue muy fácil.”

Según la descripción de Leandro Castelao, “la idea de ilustrar cada uno de los momentos de 8 fue encantadora e irresistible desde el principio. Tener que traducir el sonido en imágenes era una asignatura desafiante. El proceso se basó en escuchar demos, presenciar grabaciones, ejecuciones caseras de Marco Sanguinetti en el piano de su casa, largas charlas con él y Laura Varsky… planeando, hablando, pensando, contando historias y anécdotas. Escuchando con atención relatos de Marco acerca de sus viajes, su fascinación por capturar ciertos sonidos. A todos estos datos se le sumaron ciertos rasgos particulares que son los gráficos de Marco y las partituras que él prepara para que sus músicos ejecuten: las tradicionales y también notaciones en clave esquema donde se hace hincapié en el ritmo y los momentos de cada tema. Quería que todo eso sea una natural fuente de alimentación. No quería racionalizar demasiado el proceso sino mas bien funcionar como esponja que absorbe información y que en un momento dado la vuelca en forma gráfica.Todo este proceso duró aproximadamente ocho meses -detalla Castelao y para mí fue como un proyecto personal que se iba realizando en paralelo a otras actividades laborales. El disco fue como mi sketchbook durante esos meses. Entonces de pronto me encontré viajando y escuchando los demos en ciudades como Londres, Barcelona o New York. Tomando un café, caminando y transitando otros contextos. Y esas particularidades también las aproveché para acumular mas información y descargarla en las distintas imágenes visuales del disco.